Ya estamos prontos de llegar al último trimestre del año.
Algunos dirán que el 2026 va bastante rápido, otros dirán que lento, pero para ciertas personas es una preocupación. ¿Por qué? Octubre marca ese punto para hacer una pausa, y evaluar si el camino que tomamos nos está llevando realmente donde proyectamos llegar a fin de año.
No se trata de un ejercicio de autocrítica, sino de una oportunidad para ajustar el rumbo con información real, en lugar de seguir avanzando «a ciegas» hasta diciembre.
Si sos dueño de tu propio negocio o formás parte de las áreas de ventas o recursos humanos de alguna empresa, te invitamos a realizar este ejercicio bastante sencillo. Solo tenés que leer las siguientes siete preguntas y responderlas con honestidad (te recomendamos hacerlo junto a un delicioso cappuccino, en un espacio donde puedas concentrarte sin interrupciones).
Las 7 preguntas para evaluar el avance de tu negocio
Este ejercicio te ayudará a tener una perspectiva clara de la situación en la que se encuentra tu negocio:
1. ¿Qué tanto logramos avanzar en las metas del primer semestre?
● Por ejemplo, si tu objetivo era aumentar tus ventas en un 20% o conseguir 15 nuevos clientes, este es el momento de sacar los números reales y compararlos con lo planeado. No te quedes con una sensación general («creo que nos fue bien»); busca los datos concretos.
2. ¿Se ejecutaron todas las acciones programadas?
● Tal vez planeaste lanzar una campaña de redes sociales cada mes, o hacer networking en tres eventos de tu sector, pero algunas quedaron en pausa. Identificar qué se quedó en el papel es tan importante como revisar los resultados.
3. ¿Cuánto falta por alcanzar las metas propuestas?
● Aquí conviene ser específico: si tu meta anual era facturar cierto monto, ¿qué porcentaje te falta? Ponerle un número concreto a la distancia entre donde estás y donde querés llegar facilita mucho definir el plan de acción.
4. ¿Cuál será el avance a realizar próximamente?
● Piensa en los próximos 30, 60 y 90 días. ¿Qué hito concreto querés lograr en cada uno de esos plazos? Dividir la meta grande en avances más pequeños y medibles hace que el objetivo se sienta más alcanzable.
5. ¿Qué acciones necesitaremos ejecutar para avanzar?
● Por ejemplo: si tu meta es aumentar clientes, ¿necesitás invertir en publicidad paga, mejorar tu propuesta de valor, o quizás fortalecer las alianzas estratégicas con otros negocios de tu comunidad?
6. ¿Se requiere asignación de nuevos roles dentro del equipo o buscar colaboraciones para concretarlas?
● Muchas veces las metas se estancan no por falta de estrategia, sino porque el equipo actual no da abasto. Evaluar si necesitás contratar, delegar tareas o incluso buscar un socio estratégico puede ser la diferencia entre cumplir o no cumplir el objetivo.
7. ¿Estamos dando lo mejor de nosotros?
● Esta última pregunta es más personal. Va más allá de los números: tiene que ver con la energía, la motivación y el compromiso que le estás poniendo a tu proyecto. A veces el freno no está en la estrategia, sino en el desgaste del equipo (o el propio).
¿Cómo aplicar este ejercicio según tu tipo de negocio?
Si trabajás con un equipo, lo ideal es responder estas preguntas de forma individual primero, y luego compartirlas en una reunión donde todos puedan aportar su perspectiva. Esto no solo da una visión más completa del negocio, sino que también genera sentido de pertenencia: el equipo se siente parte activa de hacia dónde va la empresa.
Si sos profesional independiente, en cambio, podés hablarlas con algún mentor, asesor de negocios o con las personas que más creen en tu talento y conocen bien cuáles son tus fortalezas y debilidades. A veces, una mirada externa detecta oportunidades o riesgos que uno mismo, por estar tan metido en el día a día, no logra ver.
Aún estás a tiempo de alcanzar tus objetivos.
Recordá que aún estás a tiempo de hacer las mejoras y los cambios necesarios para cumplir tu gran objetivo y terminar el año con los resultados esperados. Lo importante no es haber tenido un primer semestre perfecto, sino tomar acción con lo que aprendiste de él.



